Reclamaciones de Selectividad

Pasadas las horas de estudio comienza ahora la incertidumbre sobre el futuro que les espera a los nuevos universitarios. Muchos ya pueden empezar a tramitar sus solicitudes de ingreso, pero otros descontentos con las notas publicadas ayer en la plataforma web Nerta, buscan la forma de mejorar su puntuación. 

Para este grupo de alumnos existe una serie de procesos que van desde una reclamación, una segunda corrección o ver el examen hasta la vía judicial con un recurso contencioso. Entre los procedimientos más usuales destacan la reclamación y la segunda corrección.

La reclamación consiste en una revisión de posibles errores de puntuación, como una pregunta sin puntuar o que no se haya sumado a la nota total. La ventaja principal de este procedimiento es que la calificación solo podrá subir o quedarse como está, pero en ningún caso bajar. Por otro lado, aunque es habitual su uso, en la mayoría de los casos no existen errores que eleven la puntuación del alumno.

Trucos para una feliz vuelta al cole

Retomar la rutina después del verano puede generar en los más pequeños el conocido «síndrome de depresión postvacacional». Los horarios, las actividades y el estudio se recuperan de manera repentina cuando llega septiembre pero, ¿qué podemos hacer para que tengan una feliz vuelta al cole?

Por supuesto, no solo para su agilidad mental, si no también para evitar un sobreesfuerzo cuando comienzan el curso, nuestros hijos deberían de mantener despierta la mente también en verano con actividades lúdicas y educativas. Asimismo, no variar demasiado los horarios o el tipo de alimentación facilita la vuelta a la rutina.

Si esto no se ha hecho en los meses estivales, se recomienda que la incorporación de los cambios que conlleva el nuevo curso se empiecen a aplicar 15 días antes. Por ejemplo, cambiando poco a poco los tiempos del sueño y leyendo cada día un rato.

¿Cómo elegir la academia perfecta?

¿Cómo mantener despierta la mente de los niños en verano?

El verano para los niños es un periodo de vacaciones muy largo que los aleja del adiestramiento de la memoria, la capacidad de atención, la estimulación y el interés por aprender que despiertan en la temporada escolar. Por supuesto, el descanso mental es necesario, pero también lo es estimular y ejercitar el cerebro durante las vacaciones.

En edades tempranas, el cerebro tiene una gran capacidad de aprendizaje y es muy dinámico, por lo que realizar ejercicios que animen su actividad mental ayudará a que no olviden lo aprendido, adquieran con mayor facilidad nuevos conocimientos y les resulte más sencillo comenzar el nuevo curso.

¿Por qué tu cerebro necesita vacaciones?

El músculo más racional del cuerpo necesita descansar del esfuerzo al que lo sometemos diariamente. El trabajo, los estudios y/o las tareas del hogar son algunas de las acciones cotidianas que evitan la desconexión que nuestra mente necesita. Parece contradictorio pero, al igual que el resto de los músculos, el cerebro también debe parar para poder continuar. ¿Por qué?

El estrés diario, incluso aquel que no percibimos conscientemente, puede afectarnos en nuestro ánimo y en nuestra salud provocándonos depresiones, ansiedad, enfermedades coronarias y/o ataques cardiacos.

Además, cuando nos relajamos despejamos la mente del caos rutinario, esto ayuda a reflexionar y a reorganizar las ideas con una perspectiva más razonable y tranquila. Y por lo tanto, aumenta nuestra productividad, ya que hace más fácil que creemos nuevos planteamientos eficaces y resolutivos.

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